Coloca las palmas de las manos en el suelo y la coronilla de la cabeza delante de las manos cerca de una pared, formando un triángulo con estos tres puntos de contacto.
Aplana la espalda contra la pared y levanta las piernas hasta que los pies estén contra la pared.
Ejerza un poco de presión sobre sus manos para mantener la estabilidad; No dejes que tu cabeza se lleve toda la carga.
Riesgos
Este ejercicio ejerce mucha presión sobre la cabeza. Asegúrate de calentar bien el cuello antes de empezar.