Desde una posición de pie, separa los pies más allá del ancho de los hombros.
Gira el pie derecho hacia afuera 90 grados, y el pie izquierdo ligeramente hacia adentro.
Extiende los brazos hacia los lados desde los hombros, con las palmas hacia abajo.
Exhala e inclínate desde la cadera derecha para llevar la mano derecha al dedo gordo del pie.
Extiende el brazo izquierdo hacia arriba creando una línea recta desde la muñeca derecha hasta la muñeca izquierda.
Mira hacia la mano izquierda. Mantén durante 5 respiraciones.
Para cambiar de lado, inhala para ponerte de pie, gira los pies en sentido contrario, y exhala para llevar la mano izquierda al dedo del pie, mirando hacia la mano derecha.
Consejos de forma
Mantén el pecho y las caderas mirando al frente tanto como sea posible. Evita que el pecho caiga hacia el suelo manteniendo las piernas activas y rotando las caderas externamente.
La alineación del pie debe ser: talón delantero con el arco del pie trasero. Si el equilibrio es complicado, ajusta la postura para que los talones estén alineados entre sí.